Hay cositas y hechos en el mundo para alegrar la vida.
Y más, en medio de tantas guerras.
Incluso, dimes y diretes entre las tribus políticas.
Y la miseria y la pobreza y la jodidez histórica, bíblica y milenaria.
Por ejemplo, las siguientes noticias:
El pato Merlín como huésped de honor en “La mañanera” de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Kim Kardashian celebrando su peinado al estilo de Marilyn Monroe, declarada la mujer más hermosa, bella y sensual antes y después de la historia.
La droga sintética como la reina de las acciones en el Estado de México.
Los Tigres del Norte con sesenta años de ser “los jefes de jefes”.
Detenido en Tlalpan el padrastro que durante tres años abusó de una hijastra.
El libro para impartir clases usado por Mozart en París y en donde, por cierto, se enamoró de una alumna de 17 años de edad.
Las cebras salvajes nacidos en vitro en España.
El ex fiscal general de AMLO, el ex, Alejandro Gertz Manero, parte de la vida como abogado litigante y parte como funcionario público declarando su patrimonio personal y por vez primera:
Joyas con valor de 18 millones de pesos, siete automóviles de lujo, diez casas y un edificio.
El descubrimiento, por fin, de la pastillita Viagra especial para mujeres y resucitar, digamos, una intensa vida sexual.
Más de cincuenta militantes de MORENA suspirando por la candidatura a gobernadores en diecisiete entidades federativas del país y otros diez legisladores federales renunciando a la curul soñando con la candidatura a jefes de los Poderes Ejecutivos en sus Estados.
Y, claro, los dos funcionarios públicos de Sinaloa en el sexenio del ex góber precioso de MORENA entregándose a la justicia en Estados Unidos acusados de malas amistades con los jefes narcos, entre otros, Los Chapitos, los hijitos del jefe de jefes, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, condenado a cadena perpetua en EU.
La góber preciosa de Chihuahua, la panista Maru, declarada por MORENA como traidora a la patria por autorizar la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua.
La vida, pues, como una pachanga.
¡Hosanna, hosanna!

