En Estados Unidos, la feroz cacería de la policía migratoria en contra de indocumentados con una nueva estrategia: simplemente, los agentes federales se hacen pasar por albañiles, electricistas, repartidos de paquetería, empleados municipales, y cuando están frente al migrante bajo sospecha de sin papeles, el grito de batalla de la migra es el siguiente: “¡No te muevas!… ¡Manos arriba!”… Detenidos y encarcelados.
En Los Ángeles, donde domina la población hispana, el mayor número de operativos de la migra.
Incluso, la migra (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) moviéndose en vehículos con cristales oscuros, igual, igualito como en los pueblos de México los señores malandros.
Vaya, así, tal cual, detenida hasta una monja que iba a misa en Texas (Reportaje en El País)… El colmo de los colmos.
En el país, alardeando del mayor respeto a los derechos humanos y en el mundo.
Impacta, avasalla, impresiona, decepciona y desencanta el silencio oficial de los países con población migratoria.
Entre ellos, México, con más de cuarenta millones de paisanos en EU, de los cuales, un millón son originarios de Veracruz.
Además, indicativo, paisanos que huyeron del país ante la incapacidad oficial para animar y reanimar la creación de empleos dignos, pagados con salarios con justicia laboral y con las prestaciones económicas, médicas y sociales de ley.

