Por luis velázquez rivera
Desde el pantano de Coatzacoalcos, el doctor y político, Roberto Ramos Alor, ganó el primer round en el ring público.
Despachaba como director del Hospital Regional de Coatzacoalcos en el bienio del panista Miguel Ángel Yunes Linares. Entonces, y sin pedir permiso, asistió a un evento de MORENA y fue despedido.
Así, se volvió el hijo adoptivo y protegido de Rocío Norma Nahle García, a su vez, blindada por Andrés Manuel López Obrador.
El segundo round ganado de Ramos Alor fue cuando lo ungieron secretario de Salud en el sexenio de Cuitláhuac García Jiménez, el famoso e invicto Rey de la Salsa y el Danzón; fue cuando metió par de jonrones y con la casa llena:
Uno, cuando orilló a los padres de familia con hijos con cáncer a botear en la calle para juntar unos centavitos y comprar las medicinas tan caras de sus hijos.
Dos: cuando acuñó memorable frase bíblica: “A los reporteros ningún chile les embona”.
El tercer round ganado por Ramos Alor fue cuando renunció o lo renunciaron a la secretaría de Salud para ser ungido diputado federal.
El cuarto cuando harto y fastidiado de vivir en la irrespirable Ciudad de México extendió la plegaria a Nahle, su jefa, y la plegaria fue atendida.
Ya gobernadora, Nahle le abrió la puerta a la dirección general del IMSS – Bienestar en el estado libre y soberano de Veracruz.
El quinto round cuando se lanzó como caballo descarrillado en el Hipódromo de las Américas en contra de los médicos del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, todo porque Ramos Alor se encorajinó con todos ellos –médicos residente, enfermeras, personal burocrático—protestando por la falta de medicamentos e insumos: “Doctora, es sentido común, si usted no quiere operar y no participar, pues no opere, no opere, sencillamente, porque usted se siete ofendida de que no tiene la herramienta para operar. No opere, así de sencillo”
respondió. Incluso, el columnista Filiberto Vargas Rodríguez lo calificó con dos palabras: “Actitud criminal” le llamó.
Y el sexto round (por lo pronto, pues cada pelea estelar en el ring consta de quince encuentros) cuando fue regañado por los jefes máximos y quienes le ordenaron disculparse… Y se disculpó cuando nunca ha bastado con pedir perdón.
En todo caso, digamos, la misma postura de los Sumos Pontífices Juan Pablo II y Benedicto XVI enviando a un monasterio a Marcial Maciel, el sacerdote pedófilo más famoso de la iglesia católica.
Ramos Alor, un médico incómodo; un político indeseable.
Incómodo como se está volviendo (o se ha vuelto) para la 4T con su irrespeto a los derechos humanos (a tono, digamos, como el par de médicos y políticos de América Latina: Uno, Salvador Allende, presidente de Chile, y, dos, Ernesto Che Guevara, el líder social de Argentina con el fusil al hombro en Sierra Madre en Cuba y en contra del dictador Fulgencio Batista.)
Ramos Alor (bajito, pancita, bigotito, carita redondita, sombrerito color guinda (el color de MORENA), la bata, su vestuario de moda en el “Veracruz de moda”, el ideólogo de Nahle en los derechos humanos, una de las banderas de la izquierda en el mundo.
Precisó el IMSS Bienestar en voz del jefe Alejandro Svarch: Sus amenazas a los médicos “no representan la posición de la institución ni son acordes con los principios de respeto y diálogo que deben prevalecer con el personal médico de formación”.
Más, mucho más, cuando en la dependencia “crean espacios de escucha del personal… para garantizar la atención médica gratuita y de calidad a los pacientes”.
Más cuando en las redes sociales le tupieron duro y rudo y con “la cruda realidad” al sistema de salud: “Todos los hospitales están de cabeza y el de Río Blanco está por colapsar”.
Más con la marcha dominical de ayer en Xalapa de médicos, enfermas y familiares de pacientes del Centro de Alta Especialidad “Doctor Rafael Lucio”… Hasta el Colegio de Médico en contra de Ramos Alor, el médico y político regañón, peleonero y belicoso “dándose golpes de pecho”.
Ramos Alor, el látigo del patroncito
El director del IMSS Bienestar “en la plenitud del pinche poder” (Fidel Herrera Beltrán).
Por ejemplo, a través de un video pidió disculpas por la ruda y dura regañiza a los médicos quejándose y denunciando la falta de materia prima en los hospitales públicos: “Doctora, es sentido común, si usted no quiere operar y no participar, pues no opere, no opere, sencillamente, porque usted se siete ofendida de que no tiene la herramienta para operar. No opere, así de sencillo”.
Además, la advertencia de un dictador, digamos, como un hacendado a los jornaleros indígenas y campesinos: “Su evaluación depende de nosotros”.
Es decir, de Ramos Alor el patroncito… El jefe de jefes… El jefazazo.
Y como los doctores se fueron a una protesta pública, el director del IMSS Bienestar asestó manotazo: No pueden expresarse, les dijo.
Regañado, solicitó disculpas: “Mis expresiones no fueron las adecuadas”.
El sicólogo y el sociólogo del barrio advierten de la autocracia enfermiza de Ramos Alor.
Simplemente, en sus entrañas bullendo una especie de dictador.
“Aquí mando yo” exclamaba la Fiscal General del góber Cuitláhuac García Jiménez.
Y, bueno, luego de Éric Patrocinio Cisneros Burgos, Roberto Ramos Alor, otro político incómodo para Nahle.
Más si se considera que la imagen de un político encumbrado la proyecta y forma (claro, claro, claro) su propio trabajo y la ayudita de la familia, el esposo, los hijos, los hermanos, los amigos, los aliados y socios trepados en el mismo barco.
El caso, por ejemplo, de Adán Augusto López Hernández como gobernador de Tabasco con “El Hache”, su jefe narco.
El caso de Rubén Rocha Moya, el góber precioso de Sinaloa, acusado de narcotráfico con nueve funcionarios y políticos más.
“El monstruito que formaste”
Una señora de la iglesia católica y apostólica se arrodilla en el confesionario ante el sacerdote y le cuenta su infierno con un hijo descarriado.
La señora termina llorando confiando su incapacidad para poner orden.
Entonces, el ministro de Dios le dice: “Es el monstruito que formaste”.
Nahle y Ramos Alor (digamos… Sólo digamos.)
El médico acomplejado…
La filosofía guinda y marrón de Ramos Alor, su formación social y política y su ejercicio del poder…, ha merecido las siguientes descripciones y hechos:
Uno: “No sirve para nada”: senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara.
Dos: “Es el Doctor Muerte”: diputado local, Héctor Yunes Landa.
Tres: Nueve meses luego del desabasto de medicinas en hospitales…
Del maltrato a los médicos y empleados del sector Salud y las amenazas a médicos, Nahle se ha deslindado del “Doctor Muerte”.
Se ha vuelto un director (o delegado) del IMSS Bienestar incómodo.
Incómodo e indeseable.
Y es que basados en la filosofía obradorista de que más vale la lealtad que la eficacia y la eficiencia, Ramos Alor se “ha pasado de tueste”: una cosa, dijera El Chochiloco Joaquín Cosío en “El infierno”, es la sumisión, las loas y los halagos a la jefa máxima y otro, mil, dos mil, tres años luz de distancia, el abuso y el exceso en el poder público, caray, intimidando y amenazando a los médicos y burócratas.
Además, una cosita es tener y estar (y sentirse) en el poder y otra los complejos y las frustraciones existenciales.
La salud en la Era Nahle
En la Era Nahle el estado de la salud pública es así:
1. Falta de insumos médicos. Materiales de curación. Medicamentos. Personal de enfermería. Médicos especialistas.
2. Tremenda escasez de antibióticos, soluciones, lápices, placas de cauterio, compresas, suturas y gasas.
3. Escasez tremenda de ropa quirúrgica, bultos quirúrgicos, guantes e Isodine espuma.
4. Las familias con enfermos en los hospitales públicos obligadas a comprar la materia prima. Caray, las madres con niños enfermos de cáncer boteando en la calle para comprar las medicinas tan caras.
5. Un médico residente confrontado a Ramos Alor le pregunta: “¿Y los pacientes que están esperando una cirugía les vamos a decir que esperen 10 días más?”. Respuesta de Ramos Alor: “Doctora, es sentido común, si usted no quiere operar y no participar, pues no opere, no opere, sencillamente, porque usted se siete ofendida de que no tiene la herramienta para operar. No opere, así de sencillo”.
6. En Xalapa, cuatro marchas de protesta, coraje social e indignación crónica de los médicos. Incluso, en el Centro de Alta Especialidad “Rafael Lucio”, suspendidas cerca de mil cirugías desde noviembre del año 2025. Hace menos de un año. Los médicos colocando un aviso en el hospital: “Trabajamos bajo protesta por la falta de insumos…”. Además, los médicos poniendo de su dinero para comprar gasas, guantes, batas estériles, material de curación, etecé, etecé.
7. En contraparte, segundo concurso internacional de boleros y pachangones de pueblo en pueblo con fiestas religiosas. Y un sobrino de AMLO, el ex, en el gabinete de Nahle, de asueto un fin de semana con su novia en Los Ángeles para aplaudir a Carín León.
Denuncia penal en su contra
En el palenque político y social, el avisito parroquial del líder del Movimiento Ciudadano en Veracruz, Luis Carbonell de la Hoz: “Estoy profundamente indignado, lastimado y dolido” y por eso mismo, anunció interpondrá una denuncia penal contra Ramos Alor.
Ya se verá, entonces, si la irascibilidad social incide en la decisión de Nahle, la góber o, por el contrario, a pesar de tantas protestas… lo sigue manteniendo en el cargo público.
Ramos Alor es ya, ya, ya, un clavo en la zapatilla de Nahle.
Posdatita: con todo, y luego de la tormenta social, Ramos Alor exclamó: “Como siempre, querida familia, tengan mucho cuidado con las notas falsas y los montajes llenos de odio, envidia y mediocridad de los personajes de siempre. Estoy muy tranquilo porque me he preparado académicamente y he trabajado con honestidad; no he cometido ningún delito”.
De hecho, como Augusto Monterrroso con el cuento más corto del mundo: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.






