Georgia, Estados Unidos, la capital mundial del pollo.
Y como trabajadores, migrantes.
La mayoría, de origen mexicano.
Los más conocidos, originarios de Zacatecas y Guanajuato y de otros países latinos.
Uno de cada seis pollitos consumidos en EU.
Otra parte, para importarse.
En una empresa ubicada en el poblado Gainesville, de Georgia, ochenta kilómetros al noroeste de Alaska, mil quinientos empleados.
Entre mujeres y hombres.
Las empresas avícolas producen, aprox., doce millones de kilos diarios de pollitos.
Digamos, y como afirmaba el ideólogo panista, presidente Vicente Fox Quesada, los mexicanos “haciendo la chamba que los negros rechazan” en EU.
Gran reportaje en Milenio.
Un mexicano, jefe de jefes en una planta avícola.
Y, claro, jalando a sus paisanos de la nación azteca.
Y como en las granjas avícolas tienen un representante de la autoridad norteamericana, procuran que todos los migrantes tengan sus papelitos para trabajar “en santa paz”.
Incluso, los auxilian y apoyan.
De hecho y derecho, el pollito… de México para E.U.
Y, bueno, ahora cuando camina la conquista de la luna para crear la primera colonia humana, los audaces y temerarios deseosos de vivir en la superficie lunar y vacacionar en la tierra bien esperarían una pollería en la luna.
Y de paso, caray, hasta la venta de café producido en Veracruz, en la luna… en vez del planeta Marte como soñó aquella gran diputada local de MORENA.

