En Estados Unidos, “no hay gente para trabajar”, es el nuevo grito de empresarios y comerciantes.
Gravísimos daños en la agricultura, ganadería, restaurantes, comercios, caray, hasta en jardinería y ni se diga en la industria de la construcción.
Tan sólo en el mes de agosto, 51 (cincuenta y un) mil migrantes detenidos, encarcelados y deportados.
Además, las visas carísimas.
Productos con precios desorbitados, servicios por escasez de mano de obra y el Impuesto ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) para fortalecer a la policía migratoria; de paso, las agresiones físicas de la policía a migrantes.
El último herido es un venezolano en Texas, la migra le disparó.
Un empresario dice: “Ya perdí a varios empleados” (El País).

