Primer paso de Miguel Ángel Yunes Márquez: como senador, aprobó iniciativas de ley del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Segundo paso: aprobando iniciativas de ley de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Tercer paso: amigo del amigo más cercano de Tabasco a AMLO, el ex, como Adán Augusto López Hernández, senador de la república, secretario de Gobernación y gobernador de Tabasco.
Cuarto paso: dar espacio permanente en la curul senatorial a su padre, el expriista y expanista, Miguel Ángel Yunes Linares.
Quinto paso: legislar desde la bancada de Morena en el Congreso de la Unión.
Sexto paso: declarado ya, ya, ya, Senador de Morena.
Paso previo, digamos, firme y seguro, para afiliarse a Morena.
Entonces, paso a pasito, acariciando la candidatura de gobernador.
Quizá, quizá, quizá, y por MORENA en el año 2030.
Más, si también siembra en el surco de los Morenistas posibles a la presidencia de la república… Y ante Sheinbaum.
Y, claro, el feeling hacia AMLO a través de Adán Augusto López Hernández, operador electoral, hoy, hoy, hoy, de MORENA.
De ser así, Yunes Márquez en la interna de MORENA ante el senador Manuel Huerta y ante el candidato de Nahle.
Y ante el titular de la Auditoría Superior de la Federación, con raíces profundas en Xalapa, por su padre y abuelo, Aureliano Hernández Palacios, exrector de la Universidad Veracruzana y ex procurador de Justicia con el gobernador Rafael Murillo Vidal.
La vida pública, evolucionando.
La patria de un hombre, decía el escritor Jorge Luis Borges, está donde están sus amigos, sus aspiraciones y sus intereses, claro, claro, claro.

