Y la gobernadora de Veracruz, ex legisladora federal, arremetió contra el profe Zenyazen Escobar, el diputado federal de MORENA debutando en el Congreso federal domo boxeador.
Y boxeador callejero.
Gritoneando majaderías.
“Pinche puto”, por ejemplo, llamó al diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla.
Y se puso en calidad de boxeador en el ring político de la nación.
Muy machito el “maistro”.
Entonces, Nahle, ex legisladora federal, le llamó la atención.
Uno: tiene que trabajar con ética y comproiso (con todo y que “la moral es un árbol que da moras” como decía el priista Gonzalo N. Santos en el siglo pasado).
Dos: Actuar con responsabilidad (el profe de escuela primaria… que fuera).
Tres: Y con compromiso social (por eso salvó a cuatro chicas de morir ahogadas en el Golfo de México luego de que el famoso yate se incendió).
Y, cuatro: Por eso mismo, “no se justifican las confrontaciones”.
Más, mucho más en militantes de MORENA abanderando, ajá, la purificación moral y la honestidad valiente.
Zenyazen, alardeando ser el Noroña de la Cámara de Diputados.
Noroña, el héroe de Zenyazen, por encima, y lejos, de Cuitláhuac García Jiménez, su hacedor.
La gran autoridad moral de los Morenos.
Morenistas.
Morenacos.

