La noche del sábado en Washington, cena en un hotel de los corresponsales de la Casa Blanca con el presidente Donald Trump y su esposa.
Un día antes, un profesor de 31 años, Cole Alenn, alquiló una habitación como huésped.
Y esperó el momento.
Entonces, cuando la cena estaba en su apogeo y Trump pronunciaría el discurso oficial, el profe apareció en el pasillo, armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos (El País).
Y en el pasillo del hotel disparó contra un agente.
El agente, por fortuna, tenía chaleco antibalas y nada pasó.
Los agentes se le fueron encima y lo sometieron.
En tanto, y al mismo tiempo del primer disparo, los agentes evacuaron del hotel al presidente y a su esposa.
Ilesos.
Ilesos los corresponsales.
Ilesos los invitados especiales.
El profe bélico, tirado en el piso.
Y sin camisa.
Y atado con las manos hacia atrás.
El profe vive en Los Angeles y los agentes de inmediato se fueron a su casa para incautarla.
Se trata del tercer atentado (y fallido) contra Trump.
El primero fue en el mes de julio del año 2024 cuando era candidato presidencial del Partido Republicano.
Un francotirador le disparó en ocho ocasiones.
Pero falló.
