En Tamaulipas, un cartel de la delincuencia organizada vende papa, huevos y cerveza y significa una feroz competencia al comercio según reportaje en el periódico Milenio.
Los malos, dueños del día y de la noche.
Dueños del destino individual, familiar y colectivo.
En el país, como en el resto del mundo, empezaron con la droga, después se extendieron al mayor número de estupefacientes, luego pasaron al secuestro de particulares para cobrar recompensa, incluso, llegaron a desaparecer a las personas plagiadas, asesinadas hasta con todo y el cobro de la recompensa.
Dieron gran salto cuando pasaron a controlar la vida municipal en los pueblos.
Aliados, socios y cómplices con las tribus políticas.
Insólito, imponiendo autoridades municipales y como en los casos de Sinaloa y Tabasco con los gobernadores de MORENA, hasta un cartel llegaron a tener.
Los políticos estatales, al servicio de todos ellos.
La versión de que los políticos en turno les concesionaban la obra pública a sus compañías constructoras.
Ahora, el exgobernador panista de Baja California, señalado de huachicolero, y preso en la Ciudad de México.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarando a los carteles como terroristas.
En presiones de EU, detenidos Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, sentenciado a cadena perpetua y Jaime “El Mayo” Zambada, a punto, a punto, a punto de la cadena perpetua.
Ahora, y como en Tamaulipas, un cartel comerciando con papa, huevos y cerveza.
Desde Milenio, oficializado el nuevo negocio.

