Zenyazen Escobar, diputado federal, sigue en el palenque público.
Y siempre con su diccionario de la Real Academia Callejera.
A todo revira diciendo “no, no, no. Totalmente falso”.
Lo señalaron de ser propietario de un rancho agropecuario en el centro de Veracruz y reviró diciendo No, no y no.
Lo señalaron de tener caballitos pura sangre y de carrera, incluso, trepado en su caballito preferido, y dijo:
No, no y no.
Incluso, reveló que el caballito donde estaba encaramado era propiedad de un amigo que lo quiere mucho.
En el Golfo de México, en la bahía frente a la ciudad jarocha, se incendió un yate de nombre Squalo con valor aproximado entre tres y seis millones de pesos según el año y la configuración.
Y en el trascendido aseguraron que Zenyazen es el propietario del yate.
Y luego enseguida, su respuesta: no, no y no. Los medios de comunicación están desinformando. Incluso, un añadido: “Totalmente falso”.
Es más, reveló que él navegaba con su hija en una moto acuática en la bahía, fin de semanita, y se aproximó al yate incendiado para ayudar a cuatro chicas… Pero nunca se vio ni a la hija ni a la moto acuática… Vaya, has acompaño a los familiares de una de las jóvenes accidentadas en el hospital para que ellos mismos negaran que él iba en el yate, que sólo ayudó.
Entonces, el senador Manuel Huerta, también de MORENA, lanzó su “espada” al frente y pidió lo investiguen.
Investiguen, por ejemplo, su patrimonio.
Stripero exitoso en la zona centro de Veracruz.
Vocero de la CNTE, Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, y adversaria del SNTE.
Secretario de Educación con la bendición de Cuitláhuac García Jiménez, el ex, y en donde su máxima obra educativa fue crear una Orquesta de Salsa… y para dicha y felicidad de Cuitláhuac.
Fallido aspirante a la candidatura a gobernador porque se le atravesó Rocío Nahle, secretaria de Energía.
Diputado federal.
Casi casi, el “Noa, Noa, Noa” de Juan Gabriel.

