A los 8 años de edad en la escuela primaria, el niño Carlos Slim solía vender dulces a la hora del recreo mientras sus compañeros jugaban.
Ahora, y a propósito del incremento en el precio del barril de petróleo y dada la guerra entre Israel y Estados Unidos en contra de Irán, el magnate Carlos Slim vendió acciones petroleras en EU.
Y en un dos por tres ganó quinientos millones de dólares.
El magnate mexicano que alguna vez fue declarado el hombre más rico del mundo.
De hecho y derecho, el mexicano más rico del país.
Slim continúa en la industria energética con mil trescientos millones de dólares en activos del petróleo y el gas.
El gran amigo del presidente Carlos Salinas de Gortari cuando adquirió el consorcio nacional de las tiendas Sanborns.
El mexicano que salvó a Marcelo Ebrard Casaubon y Claudia Sheinbaum Pardo cuando se desplomó una línea del Metro en la Ciudad de México.
El magnate que en un viaje a la ciudad jarocha deseaba tomarse una Zaraza y fue a un restaurante en la avenida Adolfo Ruiz Cortines y la pidió y el mesero le dijo: “Se nos acabó”.
Y Slim fue el hombre más triste del mundo.
El inversionista que concesionara un edificio en la ciudad de México para el museo del escritor Carlos Monsiváis Aceves denominado “El estanquillo”.
Más de 15 mil piezas coleccionadas.
El esposo que construyó un museo en la Ciudad de México con el nombre de su esposa, ya fallecida.

