La delincuencia organizada se ha adueñado, además, de los migrantes para trasladarlos a Estados Unidos.
Antes, el negocito era de “los polleros”.
Incluso, “polleros” avecindados en los poblados de México.
Ahora, los propietarios son los carteles.
Antes, “los polleros” cobraban unos ochenta dólares.
Ahora, los narcos tienen diferentes precios.
Y por lo regular, suelen cobrar hasta cincuenta mil dólares.
La negociación con los migrantes (sin papeles) inicia con diez mil dólares, si el traslado es por tierra, y si es por mar, quince mil dólares.
Pero como las circunstancias favorecen a los narcos entonces el negocito se convierte en negociazo, cobran hasta cincuenta mil dólares y por adelantado.
Más, en el tiempo de la feroz persecución migratoria.
Entonces, las familias de los migrantes en cooperacha entre todos para lograr el traslado del pariente a EU.
Gran reportaje en Milenio.
Y si por alguna casualidad la migra le cae a los migrantes y los narcos, los narcos huyen y dejan a los migrantes a la deriva.
Los agentes de la Migra revisan a cada migrante en todo el cuerpo para ver si llevan droga.
Incluso, a las mujeres les suelen revisar hasta sus partes íntimas.

