Se llama Merlín y tiene dos años de edad, en las calles de la ciudad de México camina vestidito con una camiseta de la Selección Nacional de Futbol a lado de su dueña, Carla Gómez, vendedora de bebidas en un carrito.
De calle en calle y es un patito.
Un patito que ha brincado a la fama mundial.
Por ejemplo, The New York Times le publica un reportaje y video.
El patito de Cri-cri, Gabilondo Soler.
Toda una sensación en Internet, además.
El patito mundialista.
La figura más destacada del Mundial.
A tono, digamos, con los héroes futbolísticos.
La dueña del patito tuvo la genialidad de vestirlo con la camiseta verde y a la fama pública.
Igual, igualito, digamos, que en el año 2010 Paul, el pulpo, gran notoriedad en los cinco continentes.
El famoso Pulpo que predecía el resultado de los juegos de fútbol.
Incluso, el trascendido de que al patito Merlín le encanta comer tacos de carnitas.
Su platillo preferido.
En un país taquero por excelencia.

