A Mil por Hora

**Indígena digno **Pateando el balón **Luchar sin tregua… **Celedonio Macuistle

BANDERAZO DE SALIDA: Se llamaba Celedonio Macuistle Tecpile… Era uno más del millón de indígenas de Veracruz en las ocho regiones étnicas… Vivía en la montaña negra de Zongolica… En el municipio de Astacinga… En lo más alto de la sierra… A un pasito, Tehuipango… Y enfrente, los límites con Puebla… Era Celedonio un migrante, en ningún momento a Estados Unidos, sino en el interior de la provincia jarocha… Cada año, con su hijo mayor, Noel, a quien sacaba de la escuela primaria, se iban al corte de café… Luego, al corte de cítricos… Y después, al corte de caña… Y se llevaba al hijo porque significaba una mano de obra para ganar unos centavitos más… Y llevar a casa, en Astacinga, con su esposa, doña Rosa Acahuatl, y sus cinco hijos… La mayoría, mujeres… Vivían en una casita con piso de tierra… Paredes de madera y horcones… Y techo de lámina… Y en las noches y madrugadas, tan frías, el frío se colaba por debajo de los horcones…

CURVA PELIGROSA: Veracruz era suyo… Igual, igualito como para el resto del millón de indígenas… Desde Huayacocotla hasta Uxpanapa y pasando por la montaña de Papantla… Y en el caso de Astacinga, Veracruz, suyo, desde la siembra de chícharos en el patio de su casa para la dieta de todos los días hasta soñando con el Golfo de México… Toda su vida con una ropita modesta, sencilla y humilde… Apenas, apenitas, dos muditas de ropa… Y baratitas… Y con huaraches con suela de llantas de camión de carga… Siempre, un morralito donde guardaba la otra mudita de ropa… En cada travesía migratoria cerca del surco agrícola todos ellos eran concentradas en una galera tipo reclusorio… Y los indígenas y campesinos en la pepena dormían amontonados… Y sobre el piso…

AUTOPISTA DEL SUR: En los cafetales, cítricos y cañaverales, los patrones eran dueños, además, de la tienda de raya… Vendían los productos alimenticios básicos a los indígenas y campesinos… Y fiados… Y cada sábado, fecha de pago, en automático cobraban la deuda pendiente… Y con frecuencia, caray, hasta quedaban endrogados… Incluso, mañosos los patroncitos les vendían alcohol… Y de vez en vez organizaban un bailongo con venta de aguardiente, cerveza y licor… Y para aumentar la deuda… Los días y los años de Celedonio Macuistle y su familia, en la miseria y la pobreza… Igual, digamos, como hoy, y por desventura, todavía… En las regiones étnicas de Veracruz, la más terrible y espantosa desigualdad económica, social, educativa, de salud y de seguridad… Y ni se diga de desarrollo humano… Por eso, siempre Celedonio está vivo… Vive siempre…

AUTOPISTA DEL NORTE: En Veracruz, el peor mundo de todos para los indígenas… Huayacocotla… Chicontepec… Otontepec… Papantla… Zongolica… El Valle de Santa Martha… El Valle de Uxpanapa… Y Soteapan… La ruta del hambre y la injusticia social… En su tiempo, por ejemplo, un político, un investigador social, un académico, el antropólogo Gonzalo Aguirre Beltrán, anduvo en Zongolica… Y la suerte lo puso en manos de Celedonio Macuistle… Y Celedonio fue su guía en los once, doce municipios de la comarca… Además, Celedonio hablaba náhuatl y fue su intérprete… Entonces, Aguirre Beltrán le ofreció (y le ofreció porque nunca Celedonio se lo pidió) tenderle la mano… Primero, para un trabajo digno… en el gobierno… Segundo, garantizando la escuela para sus hijos… Y, tercero, el auxilio social y médico…

RECTA FINAL: Pero aquel antropólogo lo estafó… Simplemente, lo engañó… Es más, un día desapareció de Zongolica… Y nunca, jamás, apareció… Más aún: de los cafetales de Huatusco donde laboraba, Celedonio agarró camino a Xalapa para buscarlo… La esperanza… Y Aguirre Beltrán nunca lo recibió en su oficina en Xalapa… Celedonio aprendió la lección… Nunca, jamás, volvió a creer en los políticos… Ni en el partido tricolor ni en los partidos anexos y conexos… Incluso, ni en el presidente municipal de su pueblo… Es más, desde entonces, hasta a una que otra hija se llevaba al corte de café, cítricos y caña de azúcar… Siempre, con el objetivo superior de mejorar el ingreso familiar… Toda la vida empujando la carreta, aunque la carreta estuviera destartalada… Murió pobre… Con la misma pobreza del día cuando naciera… Y murió pobre a pesar de tanto tanto tanto trabajar…

META: De principio a fin, en la vida de Celedonio Macuistle Tecpile, el mal fario y el peor karma con un cielo oscuro, siniestro, sin luna llena, sin estrellas solitarias… Los buenos recuerdos como pescaditos de oro, raros y extraños en su historia… Más soñando con el paraíso terrenal para la esposa, los hijos, los padres, los hermanos, los paisanos indígenas… En la historia política de Veracruz, un solo gobernador, Rafael Hernández Ochoa, apartó un espacio para mirar a la sierra de Zongolica… Pero únicamente porque tenía una joven indígena amante, a quien ungió diputada local para tenerla cerca en Xalapa… Nunca un jefe del Poder Ejecutivo estatal como el obispo Rafael Guízar y Valencia en visitas pastorales cotidianas en las regiones étnicas… Sobre todo la zona centro, su jurisdicción… La estatura moral y social de cada góber precioso desgarrándose las venas por los indígenas… (luis velázquez)

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