La UPAV, Universidad Popular Autónoma de Veracruz, creada por el góber precioso, Javier Duarte (“¡Aquí no pasa nada!”) en el peor estercolero de su vida académica.
Y cuatro sexenios después:
Uno: Crisis financiera.
Dos: Crisis administrativa.
Tres: Cinco mil profesores sin el pago de salarios.
Cuatro: Los estudiantes siguen pagando cuotas.
Cinco: Clases suspendidas.
Seis: Detenidos trámites académicos: titulaciones, constancias procesos de egresados.
Ocho: El infierno académico y administrativo concentrado en Xalapa, Orizaba y Jáltipan.
Nueve: Los alumnos con sus padres en protesta permanente y al mismo tiempo, ignorados.
Pura venta de esperanzas fatuas.
Y, diez: Los profesores en protesta colectiva. Y de igual modo que a los estudiantes, “nadie los pela”. Nadie les resuelve el pendiente.
Caray, ¿de qué se trata? pregunta el vecino.

Más de cien mil niños migrantes separados de sus padres
La feroz cacería del presidente Donald Trump… La migra entra armada a negocios, establecimientos y restaurantes y se lleva a los padres… En E.U., más de trece millones de migrantes vulnerables
