Enfrenta Trump desencanto norteamericano

Incluso, católicos y cristianos, fragmentados por su retórica y ejercicio político... Mientras, los líderes religiosos rezan con devoción por su destino

Donald Trump, el presidente de la nación más poderosa del mundo (en abierta competencia con China), enfrenta un Estados Unidos fragmentado.
Y dividido, sobre todo, entre católicos y cristianos.
Incluso, la versión de que los ha puesto a prueba.
Razones de peso y con peso:
Una: La guerra de Estados Unidos, aliado con Israel, en contra de Irán.
Desde antes, la guerra de Israel y EU contra la Franja de Gaza.
Bombardeando escuelas, guarderías, hospitales y templos.
Dos:
La dura, durísima política migratoria.
Tres: La feroz acometida incrementando los aranceles a las naciones contestarias a sus decisiones.
Cuatro: Su retórica religiosa.
Publicitarse vestido de Jesucristo.
Y de Sumo Pontífice.
Y gritonear que Dios, el Ser Superior, está de su lado con sus guerras.
Cinco: La advertencia de “destruir toda la civilización” y empezando por Irán.
Seis: El pánico mundial con sus sobresaltos y ocurrencias. Comprar, por ejemplo, Groenlandia y Cuba.
Siete: Restringir el legítimo derecho al aborto.
Ocho: En el trono mundial el ejercicio de la soberbia, la frivolidad y la vanidad.
El lujoso Salón de Baile de la Casa Blanca que construye llevará su nombre, por ejemplo, y entre tantas otras actitudes.
Entonces, y de cara a la elección legislativa del año entrante, que pondrá a prueba a sus partidarios (The New York Times).

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