Nueve policías estatales han quedado presos acusados de secuestro y tortura de cinco víctimas.
Ellos son: Jorge N., Artemio N., Sergio N., Jesús N., Aarón N., Yael N., Conrado N., Lino N., y Yadira N; ocho hombres y una mujer
La procuración de justicia, ajá, en manos de policías así.
Digamos, sólo digamos, “los frijolitos en el arroz”, ajá.
El Estado de Derecho, aquel que en teoría garantiza la seguridad en la vida y los bienes, a cargo de los nueve policías.
Por lo pronto.
Caray, el periodista de Poza Rica, Luis Ángel López, había denunciado a policías acosadores y en su contra.
El reportero, quien además trabajaba de taxista para garantizar la despensa en la casa, ejecutado de dieciocho tiros.
Por desventura, cada vez más y más policías denunciados por abusos y excesos del uniforme… la pistola… la patrulla… la cachuchita…

